jueves, 29 de noviembre de 2012

ERRONDABIDE o la HERRIKO del Casco Viejo Bilbao

Sin ser muy taurino, pero noble como los toros de lidia, entro al trapo cuando con insinuaciones y comentarios que añadís, me preguntáis porque no hago reseñas de los Batzokis ( Bares donde los simpatizantes del Partido Nacionalista Vasco, alternan y se reúnen) o de las “Herrikos” ( Tabernas donde afiliados y allegados de la extinta Herri Batasuna y la Izquierda Abertzale se juntan)
Una de las cosas que muchos famosos; actores, músicos, cantantes y faranduleros que visitaban Bilbao, me pedían cuando alternábamos por el Casco Viejo, era....comprar un Egin ( Periódico de la Izquierda Abertzale, hoy Gara) y entrar en un Batzoki y una Herriko. Y ese peregrinaje al margen de la subida en el Funi de Artxanda, la visita a San Mames y alguna cosa mas, enseñaba a los famosos de hace unos años.
Hoy la cosa cambia y el Guggeheim atrae toda la atención con el nuevo Bilbao, pero sigo alternando según mis recorridos cualquiera de los bares o tabernas que llamen mi atención Hoy coincidiendo con una gestión en el ambulatorio de la calle Ronda en el Casco Viejo de Bilbao, he desayunado en la “Herriko” ( Del pueblo, seria la tradución ) mi típico café con leche y mi croisant, mientras sonaba Radio Euzkadi con Dani Alvarez de fondo. El servicio ha sido rápido pero muy seco, pese a que la chica que estaba detrás de la barra no tenia mucha clientela. La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz, dice un proverbio escoces, que de independentismos entienden un poco.
No hace falta ser afiliado para entrar en estos locales y mas si como este presentan un aspecto renovado y amable, con amplios espacios, dejando las pegatinas y pancartas que antaño deslucían el local de una manera mas vistosa y ordenada.
El café correcto y el croisant, pese haberle dejado durante toda la noche cogiendo forma, ofrecía un aspecto triste, si brillo, al igual que las napolitanas que carecían del típico chocolate de recubre su lomo.
Me falto luz, pero no eléctrica sino de las cosas, me pareció un sitio triste por eso sonríe aunque sólo sea una sonrisa triste, porque más triste que la sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír.
Ahora que las cosas parece que toman un camino mas conciliador y que mucha política se hace en los bares, que sean estos los que nos sirvan de marco para reunir en torno a la hostelería amable a gentes de diversa condición y modo.
@jabiercalle
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